Principios éticos de la donación de órganos

No es poco común pensar que uno de los ramos que más ha proliferado en el último tiempo es el de las ciencias médicas. Al respecto se han llevado a cabo una gran cantidad de descubrimientos que han sido de gran ayuda no solo para algunas pocas, sino para millares de personas a nivel mundial, que agradecen a la medicina la mejoría en muchas enfermedades.

Y uno de los grandes avances que ha visto la medicina desde el siglo pasado ha sido en relación a los trasplantes de órganos, que han brindado a millones de personas la oportunidad de dar una vuelta completa a las condiciones de salud en que se encontraban.

Trasplantes de órganos

Para definir bien en qué consiste este proceso no cabe otra cosa que dejarlo a la imaginación: imagina que acabas de recibir un diagnóstico para nada alentador: tu corazón está fallando, y en este momento te queda poco más de unos seis meses de vida.

En tiempos pasados esta era una sentencia de muerte para todo el que la recibía, pues era seguro que a partir de ese momento se iniciaba una cuenta regresiva hacia la tumba. Sin embargo, hoy en día puedes alargar la esperanza de vida puesto que una persona, antes de morir, decidió que deseaba donar su corazón a una persona que lo necesitara.

Sales del quirófano un tiempo después, y gracias a esa persona que, al morir, decidió ofrecer vida a otros, tú puedes contar con un tiempo más para disfrutar del milagro de estar vivo.

Esta es una manera de explicar lo básico sobre este tema, pero si bien se sabe que los trasplantes pueden salvar vidas, poco se sabe de los principios éticos de la donación de órganos.

Principios éticos de la donación de órganos

Durante el tiempo en que se ha ido trabajando con este tipo de cirugías, las mismas no han estado exentas de controversias y polémicas de tipo ético. Es por ello que se han determinado algunos principios que todo especialista o profesional de la salud debe seguir antes de pensar en extraer órganos a un donante, y que es importante que también conozcan aquellos que no se encuentran relacionados con la medicina.

Principio  ético 1

A un donante sólo se le podrán extraer dichos órganos luego del fallecimiento sí:

  • existe un consentimiento previo de la ley hecho por el propio donador
  • Si se está seguro y no existe razón alguna para creer que la persona fallecida se opondría al retiro de dichos órganos

Principio ético 2

Los médicos que determinan la hora del fallecimiento de una persona no pueden estar directamente implicados en la remoción de órganos del fallecido, ni en los trasplantes que se lleven a cabo con los mismos.

Principio ético  3

Los órganos se deben extraer preferiblemente de personas que ya han fallecido, siendo la excepción los órganos tales como los riñones, en los cuales el donante puede decidir entregar uno de ellos voluntariamente, y en el de órganos que tengan una capacidad óptima de regeneración, como lo son los trasplantes de médula ósea y otros tejidos.

Principio ético  4

Un menor de edad no debe ser objeto de extracción de órganos estando en vida.  Esto queda sujeto a la legislación de excepciones en caso de tejidos con regeneración, como la médula ósea.

Principio ético 5

El cuerpo humano no debe ser objetivo de transacciones comerciales, por lo que el comercio de órganos está prohibido y penado por ley.

Principio ético 6

Sería importante prohibir hacer publicidad a la necesidad o disponibilidad de órganos para evitar la comercialización de estos.

Principio ético 7

Se debe prohibir a los profesionales de la medicina participar en trasplante de órganos que se crea hayan sido obtenidos por medio de transacciones comerciales.

Principio ético 8

Por los principios de equidad y justicia deben ponerse los órganos a disposición de las personas por consideraciones de su necesidad médica, y no por otro tipo de consideraciones y razones como las financieras.