¿Ser bipolar es una discapacidad?

El trastorno bipolar es una enfermedad que se conoce desde tiempos antiguos, aunque sea este el momento de la historia en que más se ha descubierto sobre ella. Esta enfermedad ataca la mente del paciente y comienza a destruir poco a poco lo que en ella consigue, aunque no es del todo mortal es una enfermedad del ánimo que puede tener efectos devastadores. Tanto es así que la bipolaridad es considerada por muchos una incapacidad. Conoce lo que debes saber sobre trastorno bipolar y discapacidad leyendo este post.

Qué es discapacidad

Cuando hablamos de discapacidad podemos definirla de una forma mental o laboral. La bipolaridad presenta un poco de ambas, pues esta no es una enfermedad que afecte las capacidades cognitivas del paciente en sí mismas, sino que afecta más que nada los estados de ánimo y las maneras de actuar de la persona que la padece.

Si bien las enfermedades que generan incapacidad mental evitan que, en muchos casos, el paciente pueda trabajar, no pasa lo mismo con la bipolaridad. Aunque si se da el caso puede surgir.

La incapacidad laboral se da cuando el paciente no puede ejercer sus actividades de forma adecuada debido a una enfermedad que padece, y debe ser removido del trabajo por la misma patología. A esto se le suma, en muchas ocasiones un sueldo o ayuda estipulada por el estado.

Sin embargo en la mayoría de las oportunidades los trabajadores prefieren continuar con su trabajo a sentirse excluidos o relegados por su condición.

¿La bipolaridad es una discapacidad?

La bipolaridad en sí misma, como ya se mencionaba con anterioridad, no es considerada una incapacidad puesto que el paciente sigue siendo capaz de llevar a cabo sus actividades y trabajos de manera apropiada.

Sin embargo cuando la enfermedad no es tratada de manera adecuada o parece avanzar muy rápido en el organismo es cuando se considera una incapacidad.

Las personas con esta enfermedad parecen no ser capaces de controlar sus emociones, por lo que pueden pasar por estados de manía y de depresión en un tiempo muy corto, y en algunos casos pueden ponerse violentas y atacar a sus propios compañeros; al mismo tiempo pueden ponerse temperamentales y negarse a trabajar o tener accesos delirantes de la enfermedad. Estas son las cosas que pueden llegar a pasar si la enfermedad no se trata y el paciente continúa trabajando, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos el tratamiento suele ser suficiente para permitir que los pacientes tengan una vida ordinaria y conserven sus trabajos.