Ciclotimia. ¿Qué es? y tipos

La ciclotimia, también llamada trastorno ciclotímico, es una condición que entra en la categoría de los diagnósticos psiquiátricos. Básicamente, se trata de un trastorno que influye en los estados de ánimo de una manera leve, pero enmarcada en el trastorno bipolar.

Clínicamente, al ser un trastorno bipolar leve, incluye fases de hipomanía, marcadas por enérgicos estados de ánimo -algunas veces la persona se torna irritable- alternándolos con una ligera depresión, que puede tratarse sin problemas.

Así como otras alteraciones del humor, al evaluar qué es la ciclotimia, nos encontramos con que viene acompañada de ansiedad Sin embargo, es la tipología menos grave del espectro bipolar, una vez que la persona tiene las manifestaciones del trastorno tipo I y II.

La variante del trastorno bipolar ciclotimia, tiene una prevalencia menor al 1 por ciento en la población de todo el mundo. Aunque es una alteración crónica, puede permanecer durante muchos años pero, lo importante es que se trate oportunamente para prevenir situaciones indeseadas. De hecho, hay casos de pacientes que lograron curarse.

Al hablar de la morbilidad, vale acotar que aparece por igual en hombres y mujeres, pero son precisamente las féminas quienes se preocupan por buscar asesoría en consulta. Y es que, atender la situación a tiempo hace que estos tipos de ciclotimia no evolucionen hacia otro cuadro más grave de bipolaridad.

Factores que inciden en la aparición de ciclotimia

Ciertamente, hay un factor genético que incide en este trastorno, así como en las otras tipologías más graves de bipolaridad. Además, también tiene mucho que ver las condiciones de vida, las presiones del entorno y lo conflictos con otras personas.

Tratamiento

Además del uso de medicamentos, lo esencial en este tipo de pacientes es el acompañamiento en psicoterapia, donde se aplican un conjunto de técnicas para disminuir los episodios de la enfermedad. Entre los fármacos que se prescriben, es posible que estén los estabilizadores de ánimo y los ansiolíticos.

A pesar de que la ciclotimia es más crónica, la sintomatología es más suave. La depresión es leve y el paso de la tristeza a la euforia es menos volátil. Esta enfermedad siempre se manifiesta en la adolescencia y las personas están propensas a sufrir de un trastorno de déficit de atención, seguido de hiperactividad, ingesta de algunas sustancias y trastornos en el patrón del sueño.

Quienes no controlen su ciclotimia, tienen altas probabilidades de sufrir el trastorno bipolar. De acuerdo con la Asociación Psiquiátrica Americana (APA), para que una persona sea diagnosticada con esta enfermedad debe presentar diversos episodios hipomaníacos, seguido de síntomas depresivos, por lo menos durante dos años.

La fase depresiva, incluye sensación de vacío, tristeza, llanto sin motivo aparente, irritabilidad, cambios en los patrones del sueño, inquietud, culpa, fatiga, inutilidad, falta de concentración, pensamientos suicidas, falta de motivación, pérdida del interés, pesimismo, sumisión, soledad y carencia de habilidades para la resolución de conflictos.

Por otra parte, la hipomanía, viene acompañada por la euforia, felicidad exagerada, autoestima alta, agotamiento, optimismo, insomnio, irritabilidad, falta de juicio, falta de concentración, hiperactividad, inestabilidad emocional, irresponsabilidad e impulsividad.

El tratamiento, por supuesto, contempla el uso de anticonvulsivos y antipsicóticos, aparte de la terapia cognitivo- conductual, la terapia centrada en el cliente y la terapia racional emotiva. Algunos pacientes al estar bajo control, logran eliminar por completo los síntomas. Es vital canalizar la enfermedad, puesto que puede afectar enormemente la vida social y familiar, al tiempo que conlleva a la toma de decisiones erróneas que pueden traer consecuencias fatales.