La relación entre enfermedad mental y violencia

Artículo y fuentes actualizadas en: noviembre, 2019
Autor: Carlos Calderon

Según los criterios sociales, las enfermedades mentales y la violencia se mantienen firmemente vinculadas en todo momento, y gran parte de esta estimación se puede deber a la tendencia de combinar los síntomas de las enfermedades mentales con la peligrosidad de tan solo algún paciente, generalmente lo más afectados.

Esta percepción es aumentada de forma exponencial también con ayuda de los medios de comunicación que escandalizan aquellos violentos delitos que son cometidos por personas que sufren de estas condiciones, sobre todo aquellos tiroteos masivos, sin tomar en cuenta que muchos de estos actos son ejecutados por personas que no muestran ningún tipo de enfermedad mental.

Un estigma social que usualmente contribuye a la discriminación que enfrentan estas personas con estas condiciones generando como desenlaces sociales la nula divulgación de información sobre ellas y desencadenando la falta de interés por buscar diferentes tratamientos. Sin embargo, la percepción que últimamente ha presentado la sociedad ha sido la de argumentar una masiva campaña de tratamientos forzados a las personas que sufren de tales enfermedades, en ocasiones sin su consentimiento.

Definición y magnitud del problema

Existen múltiples maneras de describir la violencia, aunque actualmente no se genera un concepto compacto sobre cuál de estas descripciones es la más idónea.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) describe a la violencia como una utilización intencional de la del poder o la fuerza física contra la misma persona u otras, así como también una comunidad o grupo, teniendo como resultados lesiones, problemas psicológicos, daños y muertes. Dentro de esta descripción podríamos albergar conceptos como intimidaciones, amenazas, abusos, negligencias, comportamientos suicidas y autolesiones.

Diversos estudios que analizan la prevalencia de la violencia en pacientes con deficiencias mentales han mostrado amplias variabilidades, sobre todo conforme al entorno en donde hayan sido tratados. Unas de las tasas de prevalencias más bajas se han podido notar las de ambulatorios, donde existe un rango entre el dos y el trece por ciento, mientras que las más elevadas las encontramos en cuidados intensivos que sería en tres un veinte y cuarenta por ciento.

La vinculación de muchos factores sociales junto a las variables clínicas desempeña un papel sumamente importante como desencadenante fijo de conductas violencias. Sin embargo, estos inconvenientes no han sido de gran interés y el objetivo se ha centrado en los diagnósticos psiquiátricos y variables clínicas de las personas que sufren estos desordenes mentales, mientras se condiciona la búsqueda de sus causantes.

Victimización violenta de enfermos mentales

Aquellos pacientes con enfermedades mentales críticas forman un alto riesgo para las comunidades en las que se encuentran. Estos síntomas que presentan son realmente graves en algunas ocasiones, entre ellos podríamos encontrar:

  • Funcionalidades de pensamiento desorganizados.
  • Realidades distorsionadas.
  • Impulsividad.
  • Malas planificaciones.
  • Dificultades para resolver problemas.

La victimización violenta de pacientes sufriendo enfermedades mentales a niveles críticos puede llegar a representar evidentes peligros perjudicando la calidad de vida de las demás personas. Han podido evidenciarse muchas experiencias traumáticas que se asocian directamente con la intensidad de los síntomas y el progreso sistemático de las enfermedades. Sin embargo, este inconveniente ha arraigado una nula atención en comparación a las conductas violentas de estos pacientes, a pesar de que la victimización violenta de estos individuos se presenta de una forma mucho más frecuente de parte del mismo paciente.

Sobre Carlos Calderon

carlos calderon

Criado en un pueblo a las afueras de Madrid, soy médico de familia por vocación.

Empecé este blog para documentar mis estudios de Salud Pública pero pronto, se convirtió en un referente del sector.

Recuerda consultar a tu médico. La información de este blog es meramente documental y nunca te lo tienes que tomar como datos verídicos. Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de llegar a conclusiones con estos datos.