El insomnio bipolar y cómo se trata

El insomnio es un trastorno del sueño que afecta en gran medida a la población, que se ve limitada en sus actividades diarias por dificultades para dormir, hecho que incide en el rendimiento y en los niveles de energía que se tengan para iniciar un nuevo día, además de la concentración y la productividad.

Generalmente, surge cuando las personas tienen inconvenientes para dormir al pasar 30 minutos en la habitación o cuando se interrumpe en horas de la noche o en la madrugada, lo que impide mantener el estado de descanso y la relajación. En definitiva, esto incide negativamente en el modo de vida de quienes lo padecen, ya que el deterioro ocupacional y social es sustancial.

Los médicos indican que lo recomendable es dormir mínimo por espacio de 8 horas. En algunos pacientes se presentan cuadros de insomnio temporal que duran días o incluso semanas, pero hay otros que sufren de insomnio crónico durante meses y años.

Los más vulnerables son los que se desesperan y experimentan episodios de ansiedad y preocupación por tratar de conciliar el sueño, esto tiene que ver con los rasgos de la personalidad, asociados a individuos pesimistas, exigentes o perfeccionistas que quieren tener siempre el control de todo y se aíslan por completo.

En cuanto a las causas, las médicas tienen que ver con la aparición de enfermedades metabólicas, neurológicas, hormonales, digestivas, cardiovasculares, entre otras que originan dolor e impiden el sueño. También hay cierta prevalencia en las enfermedades psiquiátricas vinculadas con la ansiedad, la depresión, la esquizofrenia y la insomnia bipolar. Por ello, muchos erróneamente consideran que el insomnio es una enfermedad mental.

Las causas externas también influyen en gran medida y están relacionadas con los factores socio ambientales que impactan negativamente en la vida del individuo, entre ellos, abuso de medicamentos, malos hábitos, trabajo excesivo y demás costumbres adquiridas durante la infancia.  Identificar la causa que origina el insomnio es fundamental para solucionar el problema, eliminando patrones y círculos viciosos.

Tratamiento

El insomnio puede tratarse implementando nuevos hábitos saludables y canalizando las emociones. Los programas que se promueven en consulta se rigen por el cambio de conductas, reducción de la activación y sustitución de pensamientos. Hay que establecer un horario para dormir, tanto al acostarse como al levantarse, eliminar las siestas durante el día y acostarse únicamente cuando se tenga sueño.

La relajación es muy importante, al igual que la alimentación y el ejercicio. Otra recomendación está dirigida a disminuir la ingesta de bebidas alcohólicas. Se trata de una especie de control voluntario de las funciones fisiológicas. En casos complejos, llegan a consulta pacientes con trastornos emocionales que afirman que es malo ser bipolar o no saben qué hacer, pero todo parte de canalizar los sentimientos y contar con la asesoría de un especialista que analizará si es prudente prescribir medicamentos de manera excepcional, evaluando sus beneficios para evitar posibles efectos secundarios.