La enfermedad en el día a día. Para todas las personas que conviven con el VIH.

Puedes tener VIH, cuidar de otra persona o simplemente tener interés. Si convives de una forma u otra con la enfermedad, por fin tienes un lugar para ti.

Si tienes un diagnóstico, síntomas o antecedentes de una enfermedad, por fin tienes un lugar en el que apoyarte.

La enfermedad no solo afecta a quienes la tienen. Los familiares más cercanos y los cuidadores también tienen mucho que decir.

Puedes ser un amigo, un compañero de trabajo o un profesional de la salud. Si en tu entorno está presente la enfermedad, siempre puedes ayudar.

Además de VIH, también encontrarás:

Alergias, alzhéimer, artritis, cáncer de cabeza y cuello, cáncer de ovario, cáncer de piel, celiaquía, depresión, dermatitis atópica, diabetes, epilepsia, esquizofrenia, fibrilación auricular, hepatitis, infertilidad, leucemia mieloide crónica, obesidad, psoriasis, trasplantes, trastorno bipolar, VPH.